Bufones de Pría
La guía completa
Los Bufones de Pría son uno de esos fenómenos naturales que hay que ver al menos una vez en la vida. Géiseres marinos que brotan del acantilado, chorros de agua salada disparados a más de 20 metros de altura y un rugido que retumba en el pecho. Y todo ello en la costa de Llanes, Asturias, a unos pasos de donde estamos nosotros. Pero hay un secreto que mucha gente no sabe: los bufones no funcionan siempre. Esta guía existe para que cuando vengas, los veas en todo su esplendor.
¿Qué son los Bufones de Pría?
Formaciones kársticas
Los Bufones de Pría son formaciones kársticas en los acantilados de roca caliza de la costa oriental asturiana, entre Llanes y Ribadesella. El mar lleva miles de años erosionando la piedra desde abajo, creando una red de galerías y chimeneas subterráneas que conectan el pie del acantilado con la superficie.
Cómo se forman: el karst que respira
Cuando sube la marea y el oleaje golpea con fuerza, el agua y el aire quedan atrapados en esas galerías. La presión aumenta hasta que el único escape posible es hacia arriba, por las chimeneas. El resultado: un géiser marino que puede superar los 20 metros de altura, acompañado de un bramido que se escucha a kilómetros de distancia. De ahí el nombre: bufones, porque bufen.
Reconocido por National Geographic como "Maravilla natural de España"
Los Bufones de Pría fueron declarados Monumento Natural por el Principado de Asturias en 2001 y forman parte del Paisaje Protegido de la Costa Oriental. National Geographic los incluyó en su selección de maravillas naturales de España que hay que ver una vez en la vida. No está nada mal para un acantilado en la costa de Llanes.
Cuándo ir a los Bufones de Pría: la pregunta clave
Los bufones no son una fuente con horario fijo. Son un fenómeno natural que depende de dos factores que tienen que coincidir: la marea y el oleaje. Entender esto es la diferencia entre llegar y quedarte boquiabierto o llegar y no ver nada.
La marea: imprescindible ir en pleamar
Para que los bufones actúen con fuerza necesitas pleamar, es decir, marea alta. Con el nivel del mar alto, el agua tiene más presión y llena mejor las galerías subterráneas. El chorro sale más alto, más fuerte y mucho más espectacular.
La recomendación práctica: llega al menos una hora antes de la pleamar para instalarte y ver cómo va creciendo la acción. En temporada alta (julio y agosto) llega dos horas antes, porque el parking se llena rápido. Puedes consultar la tabla de mareas de Llames de Pría en tablademareas antes de salir de casa.
El oleaje: el factor que marca la diferencia
La pleamar es condición necesaria pero no suficiente. Lo que convierte a los Bufones de Pría en el espectáculo que has visto en fotos y vídeos es el oleaje y el mar de fondo.
Con el mar en calma, las chimeneas apenas expulsan aire. Puedes escuchar un silbido y ver algo de burbujeo, pero poco más. Con mar de fondo importante, los bufones se transforman: el agua sube con violencia, los chorros se disparan al cielo y el bramido te llega al pecho aunque estés a distancia prudencial.
La mejor época del año
| Época | Probabilidad de verlos activos |
|---|---|
| Otoño e invierno (oct-mar) | Alta — es la época ideal |
| Primavera (abr-may) | Media — depende del oleaje |
| Verano (jun-sep) | Baja — el Cantábrico suele estar en calma |
La mejor época es de octubre a marzo. En esos meses el Cantábrico está en modo bestia: temporales frecuentes, mar de fondo consistente y bufones en plena acción. Visitar los Bufones de Pría en invierno, con temporal y el rugido retumbando en el pecho, es una de las experiencias más soberbias que puedes tener en la naturaleza española.
En verano se pueden ver, pero necesitas suerte. Consulta la previsión de oleaje antes de ir.
Cómo llegar a los Bufones de Pría
Los Bufones de Pría están en Llames de Pría, en el concejo de Llanes, a 10 km de Ribadesella y 22 km de la villa de Llanes.
En coche — salidas de la A-8 paso a paso
Es la opción más cómoda. Desde la autovía A-8:
— Viniendo de Gijón u Oviedo (dirección Santander): toma la salida 312 y sigue por la AS-379 hacia Belmonte de Pría. Justo después del pueblo de Belmonte, gira a la derecha siguiendo las señales hacia Llames de Pría y Playa de Guadamía.
— Viniendo de Santander (dirección Gijón): toma la salida 319, da el cambio de sentido y coge la AS-379 siguiendo el mismo recorrido.
Las señales hacia los bufones están bien marcadas desde Belmonte. Síguelas y llegarás sin problema.
En transporte público y tren FEVE
El tren FEVE (línea Oviedo-Santander) para en Belmonte de Pría, a unos 3 km de los bufones, unos 35-40 minutos a pie. También hay autobuses desde Llanes y Ribadesella, aunque con horario limitado. Desde Ribadesella puedes coger un taxi hasta el parking de Llames (teléfono taxis 24h Ribadesella: 985 86 15 40).
Dónde aparcar — todo lo que necesitas saber
El acceso con coche al pueblo de Llames de Pría está prohibido. No es una sugerencia: hay señales y en temporada alta hay control. El coche se deja sí o sí en los aparcamientos habilitados, ambos gratuitos:
— Parking de Llames de Pría: el principal, a 1,3 km de los bufones. Desde aquí hay 15-20 minutos andando por un camino asfaltado que pasa junto a la playa de Guadamía.
— Parking de Garaña: si el primero está lleno (habitual en agosto), hay otro a 1 km más. También gratuito y con buenas vistas panorámicas de los bufones desde el área recreativa.
La ruta de los Bufones de Pría (PR AS-57)
Datos técnicos
- Distancia: 11,2 km circular
- Duración: 4 horas y 30 minutos con paradas
- Dificultad: baja, apta para familias con niños
- Inicio y fin: Llames de Pría
El recorrido paso a paso
Desde el parking, el camino asfaltado te lleva en 15 minutos a la playa de Guadamía, ese arenal largo y estrecho excavado entre acantilados que en marea baja es una explanada enorme y en pleamar una piscina natural.
Desde el extremo oeste de la playa, sube por el camino de tierra hacia el Bramadoriu de Llames, el campo principal de bufones. Aquí es donde los chorros alcanzan más altura y donde querrás quedarte un buen rato si hay temporal.
El sendero continúa serpenteando por los acantilados hasta un puente natural de roca, uno de los rincones más fotogénicos de la ruta. Sigue hasta las playas de Villanueva y Cuevas del Mar. Antes de llegar a Cuevas del Mar vale la pena desviarse a ver la Poza de las Grallas, una sima comunicada con el mar cuyas paredes verticales son lugar de nidificación de aves marinas.
El regreso a Llames va por el interior, pasando por La Pesa y Garaña.
Qué llevar y consejos de seguridad
- Calzado con suela antideslizante: las rocas mojadas resbalan
- Ropa de abrigo y chubasquero aunque el día parezca bueno
- Agua y algo de comida si haces la ruta completa
- Distancia de seguridad siempre: con temporal las olas saltan por encima de los acantilados y las zonas cercanas a los bufones son peligrosas
La leyenda del Cuélebre
Los asturianos de antes no tenían tabla de mareas para explicar ese bramido aterrador que salía del suelo, así que se inventaron algo mucho mejor.
La leyenda habla del Cuélebre, personaje de la mitología asturiana con forma de enorme serpiente alada, guardián de tesoros y princesas encantadas. El Cuélebre habitaba en las cuevas de los acantilados de Pría y sus lamentos ensordecedores resonaban por toda la costa.
Un día, una joven fascinada por el sonido se acercó a investigar. El Cuélebre, al verla, se transformó en un apuesto caballero. Pero el padre de la muchacha los sorprendió y arrojó a la bestia al mar. Desde entonces el Cuélebre sigue atrapado en las galerías subterráneas, y sus rugidos eternos son los que escuchamos cuando el mar se enfurece.
Hay varias versiones de la leyenda, pero el resultado es el mismo: los bufidos del mar son los lamentos eternos de una criatura mitológica. Mucho más poético que «presión atmosférica y karst calcáreo», la verdad.
FAQ: Preguntas frecuentes sobre los Bufones de Pría
No. El acceso a los Bufones de Pría es completamente gratuito, al igual que los aparcamientos.
El sendero es seguro y de baja dificultad. El riesgo real está en acercarse demasiado a los bufones cuando el mar está bravo. Con temporal las olas pueden saltar por encima del acantilado y alcanzar zonas que parecen seguras. Mantén siempre distancia prudencial y no te asomes por el borde.
Sí, la ruta es apta para niños. El camino desde el parking es llano, corto (1,3 km) y mayormente asfaltado. Lo que sí hay que tener en cuenta: el terreno de los acantilados tiene cavidades y agujeros en la roca caliza, así que hay que tenerlos controlados en todo momento cerca del borde. Con temporal y bufones activos el espectáculo les encantará, pero mantenlos alejados de los orificios. Es una experiencia que no olvidarán.
Sí, pero la probabilidad es baja. El Cantábrico en julio y agosto suele estar en calma. Si coincides con días de viento norte o mar de fondo puedes tener suerte, pero no es lo habitual. Consulta la previsión de oleaje antes de ir.
Para ver solo los bufones desde el parking: 45-60 minutos. Para hacer la ruta circular completa PR AS-57: unas 4-5 horas con paradas.
Sí, los bufones no tienen restricción de acceso para perros. Lo que debes tener en cuenta: llévalo atado porque hay ganado en el camino (vacas y ovejas), y los bufidos con temporal son muy potentes y pueden asustarlo si se acerca demasiado. Acabaréis los dos empapados si hay acción, así que lleva chubasquero también para él si es muy friolero.
Perfectamente. La playa de Guadamía está literalmente en el camino entre el parking y los bufones. Las playas de Villanueva y Cuevas del Mar están a menos de 5 km. Si haces la ruta circular PR AS-57 completa, pasas por todas en el mismo recorrido. Un día da para todo.
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